Hormigón pulido industrial en Navarra

Hormigón pulido industrial en Navarra

Pulimos soleras nuevas y existentes en naves, almacenes y exposiciones hasta dejarlas lisas, duras y sin ese polvo gris que lo cubre todo. Desbastamos con discos de diamante, endurecemos con densificador y abrillantamos según el uso.

✓ Hecho. Te llamamos para ir a ver ese suelo.

Hormigón pulido: cómo se pule una solera y qué se consigue

Pulir una solera es rebajarla con discos de diamante, por pasadas de grano cada vez más fino, igual que se lija una madera pero con máquinas grandes y aspiración. La primera pasada, el desbaste, quita la piel floja y las marcas. Las siguientes cierran el poro y van dejando la cara cada vez más lisa.

A mitad de camino aplicamos un densificador, un líquido que penetra en el hormigón y reacciona con él para endurecerlo por dentro. Es lo que acaba con el polvo de la solera: la superficie deja de desgranarse con las ruedas y basta pasar una barredora. Al final abrillantamos hasta el nivel que hayas elegido.

Eso sí, el pulido trabaja con el hormigón que hay: no rellena un suelo hundido ni esconde todas sus marcas. Antes comprobamos que la solera esté sana y tenga dureza para aguantar la máquina. Las fisuras y juntas rotas las arreglamos primero, y sus huellas pueden quedar a la vista como parte del suelo.

Hormigón pulido industrial en Navarra
  • Comprobación de que la solera está sana y tiene dureza suficiente
  • Reparación previa de fisuras, baches y labios de junta
  • Desbaste con discos de diamante y aspiración del polvo
  • Densificador que endurece el hormigón desde dentro
  • Pasadas de grano más fino hasta el brillo que pida el uso
  • Juntas limpias y selladas para proteger sus bordes

Cuándo compensa el pulido de hormigón en un suelo de trabajo

Este trabajo suele salir cuando alguien nos cuenta uno de estos problemas:

  • Almacén donde el polvo de la solera se posa sobre la mercancía
  • Nave con hormigón sano pero gastado, con marcas de ruedas
  • Solera recién hecha a la que se quiere dar un acabado más cerrado
  • Exposición o sala de venta con mucha superficie que barrer
  • Pasillos de carretillas donde conviene un piso muy liso
  • Hormigón fratasado antiguo que ha perdido la capa de rodadura

Cómo hacemos el hormigón pulido industrial en Navarra

Para pulir, comprobamos antes si el hormigón está sano y qué dureza tiene, porque de ahí sale el número de pasadas.

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Nos enseñas la solera

Mándanos fotos de cerca y de lejos, los m² y cuánto polvo suelta. Si sabes qué edad tiene o cómo se terminó cuando se hizo, cuéntanoslo también.

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Probamos el hormigón

En la visita rayamos y golpeamos la solera, miramos juntas y grietas y buscamos manchas de aceite muy metidas. Ahí ya podemos cerrarte el precio.

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Desbaste y reparaciones

Rebajamos con grano grueso y aspiración, reparamos lo que haga falta y dejamos una superficie uniforme. Vamos por zonas para que la nave siga funcionando.

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Densificador y pulido

Aplicamos el densificador y seguimos con discos más finos, pasada a pasada, hasta conseguir la lisura y el brillo acordados.

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Abrillantado y vuelta al uso

Damos el abrillantado, sellamos juntas, te explicamos cómo limpiarlo y te avisamos de cuándo puede volver a entrar la maquinaria.

Precio del hormigón pulido: de qué depende el m²

  • Metros y zonas libres. Una superficie grande y despejada rinde mucho más por máquina que otra llena de estanterías, pilares y esquinas para pulir a mano.
  • Estado de la solera. Un hormigón muy blando, con restos de una pintura o con aceite metido pide más desbaste antes de empezar a afinar.
  • Pasadas y brillo. Cada grano más fino es una pasada más de máquina, así que un brillo alto lleva más trabajo que un acabado discreto.
  • Reparaciones y juntas. Grietas, baches y labios rotos se arreglan antes de pulir, y cuantos más metros de junta haya que sanear, más se nota.
  • Trabajo con la nave en marcha. Mover mercancía por tramos o dejar un paso abierto mientras trabajamos se tiene en cuenta al darte el precio.

Hormigón pulido industrial en toda Navarra

Llevamos la pulidora a cualquier nave de Navarra: aquí van algunas localidades, y hay muchas más a las que vamos.

Preguntas sobre suelos de hormigón pulido en Navarra

Es la propia solera, rebajada y afinada con diamante hasta quedar lisa y con algo de brillo, sin ninguna capa añadida por encima. Lo que pisas sigue siendo hormigón, pero más duro y cerrado gracias al densificador. Por eso no hay nada que se pueda pelar o levantar.

Sí, y suele ser el motivo por el que nos llaman. Ese polvo sale de una cara floja que se desgasta con cada rueda. Al quitarla y endurecer lo que queda, la solera deja de desprenderlo, y las estanterías y la mercancía se mantienen bastante más limpias.

Valen las dos, siempre que el hormigón esté sano. En una solera vieja reparamos antes lo que esté roto y asumimos que se verán marcas de su historia. En una nueva conviene esperar a que haya curado, y te decimos cuándo es buen momento para entrar.

En seco agarra bien; con agua o aceite por medio resbala más, y cuanto más brillo, más se nota. Ajustamos el grano final a lo que pase allí. Si esa zona se moja a diario, te conviene más uno de nuestros pavimentos antideslizantes.

Después de probar la solera en persona: de su dureza depende cuántas pasadas hacen falta, y eso no sale en una foto. Nos desplazamos, medimos, la rayamos y, antes de arrancar la primera máquina, sabes cuánto te va a costar sin sorpresas.

Sí, llevamos las pulidoras a cualquier localidad navarra, tanto a la comarca de Pamplona como a la Ribera, Tierra Estella o la Sakana. Lo único que necesitamos saber de antemano es qué corriente hay en la nave para las máquinas.

¿No ves lo que necesitas?

Puede que tu suelo no se parezca al de esta página. Cuéntanoslo: vemos la base y te decimos qué le conviene, y si hay más suelos, los miramos en la misma visita.

¿Cuánto polvo suelta tu solera?

Cuéntanos qué uso tiene, los metros y si hay estanterías que mover. Con un par de fotos de la solera vemos por dónde empezar y vamos a probarla.

✓ Hecho. Te llamamos para ir a ver ese suelo.