
Poliuretano-cemento para baldeos
Al ir a ver tu obrador medimos las caídas, miramos sumideros y encuentros, y con todo eso te cerramos el precio.
Poliuretano y alimentaria
Una bodega de Corella castiga el suelo con mosto, ácidos y manguera; un almacén agrícola, con cajas y ruedas. Primero vemos qué tiene que aguantar y luego elegimos entre solera fratasada o poliuretano, con el precio cerrado antes de empezar.
Salas de depósitos con mosto y manguera, almacenes agrícolas con cajas y ruedas, y soleras nuevas que hay que curar con cierzo.

Al ir a ver tu obrador medimos las caídas, miramos sumideros y encuentros, y con todo eso te cerramos el precio.
Poliuretano y alimentaria
Apunta dónde irán las estanterías antes del vertido: esos puntos de apoyo cargan mucho y pueden pedir más espesor.
Hormigón fratasado
Bandas de color en los bordes de rampa y de muelle avisan del desnivel, y además el árido se nota bajo la suela al pisar.
Antideslizantes
Si la solera tiene humedad, la medimos en la visita y elegimos una imprimación capaz de convivir con ella.
Pavimentos continuos
Una fisura fina a veces solo hay que vigilarla; te diremos cuáles dejar en paz y cuáles merece la pena abrir.
Reparación
Una nave que sigue produciendo se puede hacer por calles: cerramos una zona, aplicamos y la abrimos antes de pasar a otra.
Pavimento epoxi
Una nave recién hormigonada se puede pulir también: esperamos a que la solera gane dureza y entonces entramos con la máquina.
Hormigón pulido
Carpintería, cerrajería o chapa: cada oficio castiga el suelo a su manera, y nos lo cuentas antes de elegir sistema.
Suelos de taller
¿Qué pasa con los sumideros? Los limpiamos, reparamos sus bordes y dejamos la pendiente para que el agua llegue a ellos.
Parkings y garajes¿No ves lo que necesitas?
En nueve tarjetas no caben todos los suelos de trabajo que se pueden resolver. Cuéntanoslo: vemos la base y te decimos qué le conviene, y si hay más suelos, los miramos en la misma visita.
El vino ataca más de lo que parece: el mosto y los ácidos del vino se comen poco a poco una solera sin proteger, y el agua de cada limpieza se mete por los poros. En la sala de depósitos solemos ir a poliuretano-cemento, con pendiente hacia el sumidero para que nada se quede parado bajo las patas.
Esas patas son otro asunto: un depósito lleno carga mucho peso sobre muy poca superficie, lo que en el oficio llamamos punzonamiento. Antes de proponer nada comprobamos el grosor de la base y si la solera ya ha cedido en algún apoyo. Si hay que reforzar un tramo, te lo enseñamos sobre el plano.
Para un almacén agrícola nuevo, nuestra preocupación es el cierzo: seca la capa de arriba antes de tiempo y puede abrir fisuras finas en el hormigón recién vertido. Con el calor del verano pasa algo parecido. Por eso vertemos a primera hora y curamos con cuidado, sin dejar la superficie al aire.
Población: ~8.400 hab.
Distancia: A unos 90 km de Pamplona
Si es una bodega, dinos dónde apoyan los depósitos y cómo se limpia en vendimia. Si es un almacén agrícola, cuéntanos qué máquinas entran y mándanos los m² aproximados con un par de fotos del suelo.
El poliuretano-cemento es lo que más solemos plantear: soporta los ácidos del vino y el agua caliente de la limpieza. Lo rematamos con media caña en los encuentros con la pared para que no entre el agua.
Sí. Compactamos la base, ponemos mallazo o fibras según lo que vaya a pasar, vertemos y fratasamos con una capa de cuarzo o corindón. El resultado es un suelo duro para cajas, carretillas y remolques.
Se puede, tomando medidas. Elegimos las horas frescas, cerramos lo que se pueda de la nave y mantenemos húmeda la superficie durante el curado. Si el día viene muy malo, preferimos mover la fecha contigo.
Depende de la sala. Lo habitual es trabajar por zonas fuera de vendimia, moviendo depósitos vacíos de un lado a otro. Al ver la bodega te proponemos un orden que encaje con tu calendario.
Si la solera está sana, puede quedar muy bien. Con hormigón pulido dejas de tener polvo en la sala donde recibes a la gente, y al barrer la superficie queda limpia sin más trabajo.
Cuéntanos qué se derrama en tu bodega o qué máquinas pisan tu almacén, y te decimos qué suelo le conviene de verdad.