
Soleras de hormigón fratasado en Navarra
Vertemos soleras de hormigón fratasado para naves y almacenes, nuevas o como ampliación de lo que ya tienes. Primero nos cuentas qué cargas y ruedas van a pasar; con eso decidimos base, armado y capa de cuarzo o corindón.
Hormigón fratasado: qué es y qué lleva debajo una solera
Fratasar es alisar y cerrar la cara del hormigón recién vertido con una máquina de aspas giratorias, la fratasadora, que en obra llamamos helicóptero. Mientras pasa, incorporamos cuarzo o corindón en polvo: forman la capa de rodadura, una piel muy dura que aguanta el roce de ruedas y palés.
Lo que no se ve importa igual. Debajo va la base de zahorra bien compactada, lámina si el terreno trae humedad y, dentro del hormigón, mallazo o fibras según lo que vaya a pesar encima. Una estantería alta carga mucho en cada punto de apoyo, y eso se decide antes de verter, no cuando aparece la grieta.
El hormigón encoge al fraguar, así que cortamos juntas de retracción: la fisura va por donde le marcamos. Después viene el curado, que evita que la cara seque demasiado deprisa. Esos dos pasos separan una solera que aguanta de otra que se cuartea pronto.
- Cargas, ruedas y estanterías anotadas antes de decidir el armado
- Base de zahorra compactada y lámina donde el terreno la pida
- Mallazo o fibras dentro del hormigón, según el peso previsto
- Vertido con regla vibrante para dejar la solera a su cota
- Fratasado mecánico con capa de rodadura de cuarzo o corindón
- Juntas de retracción cortadas a tiempo y curado de la superficie
Cuándo hace falta una solera de hormigón nueva
Nos suelen llamar para una solera de hormigón en estos casos:
- Nave recién levantada que todavía tiene la tierra a la vista
- Almacén que se amplía y tiene que enlazar con el suelo existente
- Promotor o constructor que necesita la solera antes de instalar
- Solera vieja tan rota que ya no compensa arreglarla
- Patio de maniobras o zona de carga que se quiere pavimentar
- Cobertizo agrícola con piso de tierra donde ya entra maquinaria
Cómo hacemos soleras de hormigón fratasado en Navarra
Una solera empieza por el terreno y por lo que vaya a cargar: visitamos la parcela y decidimos base, armado y espesor.
Nos dices qué nave es y qué pesa
Por teléfono, WhatsApp con fotos o el formulario: los m² aproximados, si habrá carretillas, estanterías o camiones, y en qué punto está la obra.
Vemos el terreno y cerramos precio
Medimos, miramos cómo está la base, por dónde entra el camión de hormigón y las cotas de las puertas. Con todo eso sobre la mesa te pasamos un precio cerrado.
Base y armado
Compactamos la zahorra, colocamos la lámina si hace falta y dejamos el mallazo a su altura. En una ampliación, preparamos el encuentro con la solera antigua.
Vertido y fratasado
Vertemos, pasamos la regla vibrante y, cuando el hormigón admite la máquina, entramos con el helicóptero y repartimos el cuarzo o el corindón hasta cerrar la cara.
Juntas, curado y uso
Cortamos las juntas, protegemos el curado y te decimos cuándo se puede pisar y cuándo meter carretillas o cargar las estanterías.
Solera de hormigón: qué mueve el precio por m²
- Metros y accesos. Cuanta más superficie seguida, mejor se aprovecha cada vertido. Si el camión no llega hasta el fondo, hay que bombear el hormigón, y eso se suma.
- Terreno y base. Una base firme pide poco; un terreno blando o con humedad lleva más zahorra, más compactado y lámina.
- Cargas y espesor. Carretillas pesadas y estanterías altas piden más hormigón y más armado que un almacén de palés ligeros.
- Capa de rodadura. El cuarzo y el corindón no cuestan igual, y la cantidad que se reparte por metro depende del desgaste que esperes.
- Juntas y fases. Cuentan los metros de corte, el enlace con una solera antigua y si hay que verter por zonas con la nave en marcha.
Hormigón fratasado en toda Navarra
Vertemos soleras de hormigón por toda Navarra, y estas localidades son solo una parte: si la tuya falta, nos desplazamos igual.
Dudas sobre pavimentos de hormigón y su fratasado
Es hormigón alisado a máquina mientras todavía está tierno, con una capa de cuarzo o corindón que le endurece la cara. Queda plano, cerrado y aguanta bien el rodar de carretillas. Además, suelta mucho menos polvo que una solera dejada tal como sale de la regla.
Depende de lo que vaya encima y del terreno. A más peso y más concentrado, más espesor. Por eso te preguntamos por pesos, estanterías y ruedas antes de proponerte nada: la decisión parte de ahí.
Los dos ayudan a controlar la fisuración, y cada uno tiene su sitio. El mallazo es una red de acero que se coloca antes de verter; las fibras van mezcladas en el propio hormigón. Elegimos según las cargas y según cómo se pueda trabajar en esa obra.
Sí. Hacemos la parte nueva y cuidamos el encuentro con la antigua mediante una junta, para que cada solera se mueva por su lado sin romper a la otra. Si la vieja tiene grietas o labios rotos, mira la reparación de suelos industriales.
Cuando hayamos pisado el terreno. Una foto no enseña cómo está la base ni si el camión entra hasta el fondo, así que nos acercamos, lo medimos todo y tienes un precio cerrado antes de que se mueva una sola pala.
Sí, vertemos soleras por toda Navarra, tanto en la comarca de Pamplona como en la Ribera, la Sakana o el norte. Cada vertido hay que coordinarlo con la llegada del hormigón, de modo que lo organizamos según dónde esté tu nave.
¿No ves lo que necesitas?
Puede que tu suelo no se parezca al de esta página. Cuéntanoslo: vemos la base y te decimos qué le conviene, y si hay más suelos, los miramos en la misma visita.
¿Qué va a soportar tu solera?
Dinos los metros, si hay terreno o ya hay solera, y qué carretillas o estanterías vas a meter. Con eso te orientamos y quedamos para verlo.